viernes, 22 de julio de 2011

:)


Me llamo Claudia y soy soñadora. Me gusta, siempre antes de acostarne pensar que sera de mi mañana. No creais que soy ese tipo de chica que sueña con el amor de su vida, no que va. Yo sueño con las historias que me deparara el futuro, donde viviere, que sere o que estudiare. Mi madre siempre me ha dicho que soy extraña, que una chica de mi edad siempre se enboba pensando en chicos guapos, en famosos que salen en la tele y que todas van detras de ellos. Pero yo no, era diferente, mi vida era diferente.
Tenia 15 años y no soñaba con mi primer beso, ni con pasear de la mano de el por la orilla de la playa.
-Claudia nos vamos de viaje a Paris!- Fué lo primero que mi madre me dijo aquel sabado 23 de Julio.
-¿Qué dices mamá? ¿Qué hora es? No chilles tranquila, tranquila...
Mi madre estaba roja, de la emocion y en su mano llevaba un sobre con dos billetes de avion. Mi hermano, Fran, estaba trabajando en Paris y nos regaló por sorpresa dos billetes para París para aquella misma tarde. ¿París? Pensé, menudo aburrimiento, la ciudad del amor, tonterias.
Hice la maleta a desgana y despues de comer salí de mi casa. Habia un chico, delante de mi casa, apoyado en el arbol de enfrente, con una maleta, era guapo, muy guapo.
-Claudia, -chillo mi madre desde el taxi- ¿que haces? Vamos a perder el avion!
Me apresuré y entre en el taxi...quien sabe la de aventuras que me esperaban allí.
A las 10 de la noche llegué a mi nuevo hogar durante el resto del verano. Era todo tan agobiante, tan lleno de gente y tan...tan bonito. Mi hermano nos esperaba con su coche en la estacion de autobuses, iba con otra persona. Me resultaba muy familiar, tenia ese cosquilleo en la barriga que te aparece cuando crees que se te olvida algo, que algun pequeño detalle se te ha pasado por alto.
Mi madre y mi hermano se abrazaron fuerte, y despues Fran se hacerco a mi y me dijo: "Pequeñaja, prohibido enamorarse de Paris, me oyes?" Y me giñó un ojo. Nos presentó a su amigo, se llamaba Paul y ese mismo dia habia salido de España para ir a verle a el también. Al verle sentí algo que nunca me habia pasado, algo que me resultaba muy familiar y cercano.
2.
Llegamos a su piso y me metí en mi cuarto para desacer mi maleta. Tocaron a la puerta, era Paul.
-¿Sabes donde esta tu hermano?. Una cosa os voy a decir, tenia la sonrisa más preciosa del mundo.
- Mmm, Si ha salido con mi madre.
-¿Te apetece que te enseñe París? Tengo el permiso de tu hermano, si te apetee seré tu guia.
De repente, no sé muy bien como estaba cojida de su mano de camino a la puerta. Al salir lo veia todo diferente, todo era más bonito y más agradable.
Subimos a su moto, atravesando las estrechas calles de paris y cruzando las grandes avenidas de la misma. LLegamos al lado del rio sena y me dijo: "Te apetece pasear un poco'?" Simplemente asentí con la cabeza.
-¿Que tal estas? . Me dijo así, inesperadamente.
-No sé, la verdad esque estoy un poco perdida...
-¿Perdida? ¿Porque?
-No se muy bien que hago aquí, esq...
Un pelotazo me interrumpió. Un grupo de chabales que jugaban al futbol me golpearon con la pelota, me caí al suelo desplomada. Solo recuerdo como se disculpaban y se marchaban.
Paul me cogió en brazos y pidió un taxi, nos llevo hasta casa.
A las 3 de la madrugada me desperté, Paul estaba sentado en una silla a mi lado
, la luz de la luna se colaba entre las rejas de la persiana. Se despertó sobresaltado.

-¿Como estás?. Me preguntó en voz baja.
-¿Donde estan mi madre y mi hermano?
-LLegaran tarde, no les tenemos que esperar despierto... ¿Pero como estás?
-Bien, bien...
Me sentia incomoda con un desconocido a mi lado, no sabia quien era, de donde venia ni que intenciones tenia...pero no sé porque me transmitia una buena vibracion...y eso me tranquilizaba.
-Me voy Claudia, no te quiero molestar.
Me hicé la dormida y pude ver atraves de la sabana como se levantaba y se apoyaba en la puerta, mirandome con esa sonrisa estupida que tubo duranet todo el paseo por paris.
Se acercó, me arropó y se fué. 


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