En lo que me parecio un soplo de aire, la tarde ya habia acabado, habia sido tan rapido que no me habia percatado de nada de lo que pasaba a mi alrededor. El sol se habia ido y yo nisiquiera me habia dado cuenta.
Me empezaba ha hacer muchas preguntas que casi ninguna tenian respuesta. Como cuando ves una pelicula y al final, te sigues preguntando que sera de ellos, yo me preguntaba lo mismo, solo que en este caso la protagonista era yo.
Estabamos paseando por unos grandes jardines, rodeados de cesped cuando Paul se quedo quieto. Me miro y me sonrio, una sonrisa muy amistosa la verdad.
-¿A que no me pillas?. Me dijo.
Y hecho a correr, al ver que no le seguia, se paró y me grito. Me dijo que el ultimo que llegara era un cara huevo, o algo asi, no me acuerdo bien.
¿A que estaba jugando?. Supongo que toda persona sueña con correr bajo la luz de las estrellas y la luna reflejandose en un riachuelo cercano y que cuando menos te lo esperes te cojan por detras y te den un fuerte abrazo. Pareciamos niños y todo era felicidad. Corrí para llegar la primra, pero Paul me agarró por la cintura, dejandome a escasos centimetros de sus labios. Nunca antes habia notado algo así... hasta que Paul se paró en seco y se giró, todo desapareció. Pude ver una lagrima resbalandose sobre su mejilla.
-Vamonos de aquí, porfavor...
No dije nada, no era el momento de hablar de algo que seguramante a el le hacia mucho daño. Simplemente me limite a callarme y a andar a su lado.
-Porfavor, dame un abrazo...- Me susurró.
Estaba atacada por lo que estaba pasando, no entendia nada.
Los juegos de niños se acababan de convertir el dolor, en mucho dolor y yo no sabia porque.
¿Porque algo que le pasaba a una persona que no conocia de nada, me dolia a mi?
Le abrazé con fuerza y pude notar como lloraba en silencio, como algo tan magico podia acabar así..de esta manera.
Fuimos caminando hasta la moto, dejando atras aquella bonita noche, bajo la luz de la luna.
-Porfavor, no quiero que hablemos nunca de esto que ha pasado esta noche...porfavor. - Me dijo Paul.
viernes, 5 de agosto de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
3
-Claudia, levantate ya! Tenemos muchas cosas que hacer!
No se porque me esperaba su sonrisa, entre la rayitas de la persiana, pero no..era otra persona, era mi madre.
Me contó los planes, ir de compras, pasear por el rio, para finalmente llegar al restaurante mas alto de paris, ese que esta en la punta de la torre eiffel y alli reunirnos con Paul y con Fran.
La noche anterior se me habia pasado volando, recorrimos las grandes avenidas de paris, repletas de tiendas y de vendedores ambulantes, con grandes filas de farolas. Habia mogollon de gente y miles de terrazas de restaurantes, en especial habia una muy bonita, era una heladeria. La torre eiffel se llamaba, me quede embobada mirandola y Paul se dio cuenta. "Vamos que te invito" me dijo...claro esta que despues de todo esto recibi el balonazo, pero bueno eso es mejor no recordarlo.
En cambio la mañana con mi madre me habia resultado muy aburrida, despues de recorrer las tiendas mas caras de Paris, yo seguia aburrida.
No se porque, tenia unas incontrolables ganas de ver a Paul. Por fin mi madre y yo llegamos alli, bajo la torre eiffel. Lo pude reconocer, su pelo hacia atras, con sus gafas de sol negras y con esa camisa de color blanca que llevaba el dia que lo conocí. Ahí estaba y a mi, no se porque, me apareció una gran sonrisa.
-Hermanita, que le pasa a esa felicidad? Te lo estas pasando en grande, no?
Mi madre corrió y se puso al lado de mi hermano. Yo me quede atras con Paul.
-Buenos dias preciosa, te has comprado muchas cosas?
Sobraron palabras, creo yo, a pesar de que estabamos rodeados de gente, era como si no hubiera nadie. LLegamos al restaurante, estaba tan alto que todo parecia insignificante.
Cuando mi madre y mi hermano estaban tomando el café, se me antojo salir fuera.
-Mama, voy fuera vale?
-Ves con cuidado hija no, no vayas a caerte.
-Yo la acompaño,.Dijo paul
Salimos a la terraza del restaurante, una brisa de aire fresco me rozo la piel. Estaba realmente nerviosa.
-Oye Claudia, no se que m..
Le corte, no estaba preparaba para escuchar cualquier cosa referente a mi que saliera de su boca. Tal vez el sentia lo mismo... pero no estaba preparada para escucharlo. Otra vez, esa maldita sensacion de estar solos en el mundo. Nuestras miradas se cruzaron y me volvio a aparecer esa estupida sonrisa.
-¿Te apetece perderte por Paris?.- Dijo Paul.
No me dio tiempo a contestar, creo que me respuesta era demasiado evidente...cuando me di cuenta, estabamos subidos en su moto, dispuesto a perdernos por la ciudad del amor.
No se porque me esperaba su sonrisa, entre la rayitas de la persiana, pero no..era otra persona, era mi madre.
Me contó los planes, ir de compras, pasear por el rio, para finalmente llegar al restaurante mas alto de paris, ese que esta en la punta de la torre eiffel y alli reunirnos con Paul y con Fran.
La noche anterior se me habia pasado volando, recorrimos las grandes avenidas de paris, repletas de tiendas y de vendedores ambulantes, con grandes filas de farolas. Habia mogollon de gente y miles de terrazas de restaurantes, en especial habia una muy bonita, era una heladeria. La torre eiffel se llamaba, me quede embobada mirandola y Paul se dio cuenta. "Vamos que te invito" me dijo...claro esta que despues de todo esto recibi el balonazo, pero bueno eso es mejor no recordarlo.
En cambio la mañana con mi madre me habia resultado muy aburrida, despues de recorrer las tiendas mas caras de Paris, yo seguia aburrida.
No se porque, tenia unas incontrolables ganas de ver a Paul. Por fin mi madre y yo llegamos alli, bajo la torre eiffel. Lo pude reconocer, su pelo hacia atras, con sus gafas de sol negras y con esa camisa de color blanca que llevaba el dia que lo conocí. Ahí estaba y a mi, no se porque, me apareció una gran sonrisa.
-Hermanita, que le pasa a esa felicidad? Te lo estas pasando en grande, no?
Mi madre corrió y se puso al lado de mi hermano. Yo me quede atras con Paul.
-Buenos dias preciosa, te has comprado muchas cosas?
Sobraron palabras, creo yo, a pesar de que estabamos rodeados de gente, era como si no hubiera nadie. LLegamos al restaurante, estaba tan alto que todo parecia insignificante.
Cuando mi madre y mi hermano estaban tomando el café, se me antojo salir fuera.
-Mama, voy fuera vale?
-Ves con cuidado hija no, no vayas a caerte.
-Yo la acompaño,.Dijo paul
Salimos a la terraza del restaurante, una brisa de aire fresco me rozo la piel. Estaba realmente nerviosa.
-Oye Claudia, no se que m..
Le corte, no estaba preparaba para escuchar cualquier cosa referente a mi que saliera de su boca. Tal vez el sentia lo mismo... pero no estaba preparada para escucharlo. Otra vez, esa maldita sensacion de estar solos en el mundo. Nuestras miradas se cruzaron y me volvio a aparecer esa estupida sonrisa.
-¿Te apetece perderte por Paris?.- Dijo Paul.
No me dio tiempo a contestar, creo que me respuesta era demasiado evidente...cuando me di cuenta, estabamos subidos en su moto, dispuesto a perdernos por la ciudad del amor.
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